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Juntas de Vigilancia acuerdan redistribución de las aguas del Río Aconcagua

04 de Noviembre 2020

Un nuevo acuerdo de redistribución voluntaria de aguas fue suscrito el 30 de octubre por los representantes de las cuatro Juntas de Vigilancia del Río Aconcagua, la empresa sanitaria Esval y el Seremi de Obras Públicas de Valparaíso.

El Ministerio de Obras Públicas (MOP), detalló que el convenio regirá hasta el 30 de abril de 2021, siempre y cuando se mantenga vigente una declaración de escasez hídrica en la cuenca del Aconcagua. Además, éste asegura la priorización del consumo humano y mitiga la escasez hídrica de la zona, afectada por la mega sequía que enfrenta Chile desde hace más de 10 años y que es producto del cambio climático.

“Valoramos que este año, una vez más los usuarios lleguen a acuerdo en la distribución de las aguas para todos. A través de la Dirección General de Aguas (DGA) hemos definido una regla la cual, de manera equitativa, reparte el recurso a lo largo de todo el río”, comentó Seremi MOP, Raúl Fuhrer Sánchez.

En detalle, el protocolo establece que las Juntas de Vigilancia de la primera y segunda sección cerrarán o regularán las compuertas en turnos de 36 horas entre los días sábados y domingo. La tercera sección deberá dejar pasar también un caudal para la cuarta sección.

Para priorizar el consumo humano, el acuerdo considera que durante el turno de 36 horas, Esval mantendrá reguladas sus compuertas de las bocatomas de la planta Las Vegas en un caudal de 1.700 l/s y para otro canal en el cual capte aguas para el abastecimiento de la población.

El compromiso de las Juntas de Vigilancia por priorizar la distribución de agua para la población urbana y rural, llevó a establecer que ESVAL podrá solicitar la revisión de la regla de distribución y, a su vez, entregar un reporte del estado del embalse Los Aromos y el nivel de riesgo de abastecimiento del Gran Valparaíso y del litoral norte.

Mirko Yakasovic, presidente de la Junta de Vigilancia de la segunda sección, señaló: “Con este acuerdo se está redistribuyendo el agua entre las secciones para mitigar la escasez hídrica del Valle de Aconcagua y asegurar el agua potable para consumo humano. Se trata de una medida extraordinaria para enfrentar la sequía”.

Para la correcta aplicación del Acuerdo, se conformó un Comité Ejecutivo que tendrá como función establecer los horarios de cierre y apertura de las compuertas, además de monitorear, velar y resguardar su cumplimiento, proponer modificaciones en caso de ser necesario y gestionar conflictos para una adecuada solución.

La comisión la integran representantes de cada una de las tres Juntas de Vigilancia del Río Aconcagua y de Esval, además de la posibilidad de contar delegados de los Ministerios de Agricultura y Obras Públicas, DGA, Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) y de la Comisión Nacional de Riego (CNR) como veedores, y otros actores de la cuenca que las partes acuerden invitar.

Otros compromisos del protocolo

Se fijó como plazo máximo el 31 de enero de 2021 para que las Juntas de Vigilancia definan una estructura administrativa y operacional que les permita administrar y operar la infraestructura hídrica, a su costo, a contar de la temporada 2021-2022 que, a través de los convenios correspondientes, se puedan poner a su disposición por parte del MOP.

El MOP en su calidad de garante se comprometió, entre otros puntos, a conformar una mesa técnica para ver las obras de mediano y largo plazo, que la DGA verifique y vele por el correcto funcionamiento de las compuertas y estaciones de medición; DOH a habilitar las batería de pozos para su operación y así aportar a las aguas superficiales, para el beneficio de todos los usuarios, además de gestionar con Codelco, a través de los órganos competentes un aporte adicional al río.