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Situación hídrica: Pronóstico de caudales de deshielos temporada de riego 2020-2021

30 de Septiembre 2020

La División de Hidrología de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP) elabora anualmente un pronóstico de volúmenes de deshielo y caudales medios mensuales para la temporada de riego del período primavera-verano (septiembre a marzo).

Este Informe presenta la situación hidrológica entre los Ríos Copiapó e Itata, focalizada en las zonas de riego del Norte Chico y de la zona central y sur del país.

Según el pronóstico, en términos generales, la situación hidrológica de Chile y el volumen de los caudales proyectados entre septiembre y marzo es mejor en comparación a la temporada 2019-2020, pero menor a los promedios históricos (1981-2010). Además, no hay antecedentes que permitan pronosticar el término de la sequía en el corto y mediano plazo.

La DGA informó que el informe de este año indica que el país presenta dos condiciones:

a) Entre las regiones de Atacama y Metropolitana se registró un alto déficit (entre el 50 y 100%), tanto en las precipitaciones como en la acumulación de nieve y, como efecto, los caudales se encuentran cerca o por debajo de los mínimos históricos.

b) Entre las regiones de O'Higgins y Ñuble el déficit de precipitaciones es menor (20%) y los registros de acumulación de nieve son similares a los niveles históricos, y los caudales experimentan una mejoría respecto a la temporada pasada, pero siguen bajo sus promedios históricos.

A su vez, respecto a la acumulación de agua, la DGA destacó que hay que poner atención en el alto déficit (29%) de las lagunas del Maule y Laja, consideradas importantes reservas para el país.

También se requiere un seguimiento a la Región de Valparaíso, ya que hasta agosto de 2020, el caudal del río Aconcagua presentó registros inferiores a su mínimo histórico (temporada 1968-1969) y los embalses presentan un déficit importante respecto a sus promedios.

“Una mejora en la disponibilidad de recursos dependerá directamente de un manejo sustentable de cara al mediano y largo plazo, y del registro de precipitaciones y acumulación de nieve que se den en los años futuros”, detalló la DGA.

Acceda aquí al informe completo