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Abogada de Araya & Cía. repasa los problemas que genera para exportadores no firmar un contrato

28 de Septiembre 2018

La temporada frutícola 2018-2019 en Chile está en plena marcha, y desde ya los productores y exportadores comienzan a realizar sus negocios para enviar su fruta a los distintos mercados internacionales, donde nuestro país es líder en especies como arándanos, cerezas y paltas.

En este contexto, la escritura de un contrato entre el exportador y el importador es una de las claves más importantes a tener en cuenta, tanto como la calidad de la fruta que se está enviando.

Debido a esto, Constanza Olalquiaga, abogada experta en Comercio Internacional de Araya & Cía., repasa las distintas cláusulas que debiera tener un contrato y los beneficios que éste entrega para ambas partes.

- ¿Qué importancia tiene la redacción de un contrato entre un exportador y su contraparte?

Mediante la redacción de un contrato quedan establecidas las condiciones entre los involucrados, para dejar claros sus derechos y obligaciones recíprocas, y eventualmente puedan reclamar si es que hay algún tipo de incongruencia entre lo que se acordó inicialmente y lo que finalmente se dio en la práctica. Los incumplimientos de contrato pueden ser por el importador como por el exportador.

Por ejemplo:
· Caso que el Importador no respete los precios acordados en caso de precio firme;
· Caso que el Importador aplique descuentos no acordados en caso de Libre Consignación;
· Caso que el Exportador no cumpla con los requisitos de inocuidad alimentaria exigidos por el país importador.

- ¿Para qué tipo de situaciones un contrato puede ser beneficioso?

El contrato podrá ser beneficioso para que ambas partes tengan claridad de qué es lo que se requiere de ellos, como también de su contraparte. Las condiciones y plazos de pago, las fechas de envío, a quien acudir en caso de conflicto, cuáles son los requisitos de calidad y condición de la mercadería.

Teniendo los derechos y obligaciones claramente demarcados, ninguno de los participantes podrá alegar ignorancia de qué es lo que se espera de ellos.

- ¿Qué tipo de cláusulas debiera contener un contrato?

Dentro del contrato nos preocupamos de tres puntos concretos, que son la inspección de la fruta, la jurisdicción y la ley aplicable.

· Inspección: Recomendamos se estipule efectuar una inspección de la fruta en el puerto de destino, que sugerimos se determine sea efectuado dentro de los primeros tres días luego del arribo. Establecemos este plazo dado que, considerando que estamos hablando de un producto perecible, pueden ocurrir muchas circunstancias desde el puerto hacia su siguiente parada, que no necesariamente signifiquen que la fruta haya venido con problemas de origen.

Hay que prestar atención a este punto, ya que muchos contratos podrían señalar que la inspección se hiciera dentro de estos 3 días, pero desde la llegada de la fruta a la bodega del importador. Nosotros no estamos de acuerdo con esta forma de contabilizar el plazo, ya que pueden pasar muchos más días hasta que llegue la fruta a la bodega. Cualquier tipo de falla o defecto tras todos esos días, que no estaba al momento de llegar al puerto de destino, lo imputarán al productor/exportador. Por eso, indicamos que la inspección debe ser dentro de los tres primeros días desde el arribo al puerto de destino.

· Jurisdicción y Resolución de Conflictos: En toda circunstancia preferimos que se estipule un arbitraje especializado en lugar de dejar el conocimiento de la causa en manos de la justicia ordinaria a través de las cortes y los tribunales del país del Recibidor. Esto claramente pone en una situación de desventaja al Exportador, el cual deberá demandar en los tribunales de la jurisdicción del recibidor, teniendo que invertir mucho dinero en contratar un abogado que efectivamente pueda ejercer el derecho en ese lugar en específico y desembolsando montos tan elevados que al momento de sacar la cuenta, el proceso judicial podría costar más que el monto reclamado.

· Ley Aplicable: Relacionado con lo anterior, el contrato debe identificar la ley que se aplicará para el acuerdo. La que utilizamos generalmente, aunque depende del mercado de destino, es la Convención de Viena de la Compraventa Internacional de Mercaderías, el cual es un tratado internacional que adopta normas uniformes aplicables a los contratos de compraventa internacional de mercaderías, influenciado por diversas leyes domésticas de los países contratantes. Se encuentra a disposición de todos y contiene normas de que se interpretan ser del buen comportamiento y buenas prácticas en la compraventa internacional.

- ¿A qué problemas se arriesga un exportador al no firmar un contrato con quien recibirá su fruta?

Se arriesga a no tener cómo comprobar las condiciones acordadas con la contraparte, por lo que, en caso de incumplimiento, no podrá probar tal incumplimiento. No tiene cómo respaldar sus alegaciones.

- En caso de una disputa, ¿cuánto pudiera perder un exportador si no posee un contrato firmado por ambas partes?

Si no tiene un contrato, podría ser muy perjudicial en caso de que hubiese alguna diferencia entre las partes relacionada con las condiciones acordadas inicialmente, las que llevaron a tales partes a suscribir tal acuerdo. Sabemos lo informal que es este negocio y que a veces es difícil solicitar a un cliente que firme un documento, siendo que llevan años trabajando juntos y nunca habían escriturado nada. Pero no hay problema hasta que hay problema. Cada uno defenderá su posición y cada uno pensará que el otro está equivocado. Si no hay forma de comprobar lo contrario, no se puede exigir cumplimiento. Ahora bien, esto funciona para los dos lados.

Ejemplo: El Recibidor envía una liquidación de final de temporada bajísima, más baja que el promedio de precio de mercado. Al revisar el desglose de la liquidación, se da cuenta que se efectuaron descuentos que no correspondían, como un porcentaje alto de fruta enviada a repack, sin su consentimiento. No había contrato, por lo tanto, no hay como corroborar cuáles eran los descuentos autorizados por el Exportador.

Por otro lado: El Exportador le reclama sobre los bajos precios de liquidación, señalando que el precio promedio publicado en diferentes reportes indican que el mercado tenía un precio de casi el triple. El Importador le responde diciendo que la fruta que recibió era de un color poco atractivo para el público objetivo y que era demasiado pequeña. No existió un contrato estipulando la calidad y condición requerida, por lo que, el estado en que llegó la fruta podría haber sido aceptable pero, al no determinar requisitos específicos, el Exportador queda a merced de la voluntad del Recibidor y su capacidad de venta.